Entrar a la universidad es como lanzarse a una montaña rusa: emoción, nervios, libertad y, al mismo tiempo, responsabilidades que parecen no tener fin. No se trata solo de aprobar materias, también es aprender a organizar tu vida, cuidar tu salud mental, construir amistades y empezar a diseñar tu futuro. Y aunque nadie entrega un manual de “cómo ser universitario”, aquí encontrarás consejos prácticos de quienes ya están en el camino.
- Organiza tu tiempo (y tu vida)
El tiempo en la universidad se escapa más rápido de lo que piensas. Entre clases, trabajos en grupo, parciales y vida social, es fácil sentirse abrumado. Una agenda, un calendario digital o incluso un tablero en tu cuarto pueden ser tus mejores aliados. El truco es priorizar: no todo tiene la misma urgencia. - Encuentra tu método de estudio
Olvida la idea de que todos estudian igual. Algunos aprenden mejor con resúmenes, otros con mapas mentales o grabando audios. Lo importante es descubrir lo que funciona para ti y aplicarlo de forma constante. Pro tip: no esperes a que falten dos días para el examen. - Construye una red de apoyo
La universidad no es una carrera en solitario. Haz equipo con compañeros, comparte apuntes, pregunta cuando no entiendas y rodéate de gente que te motive. Incluso un café con un colega puede convertirse en la clave para entender un tema complicado. - No descuides tu salud
Dormir bien, comer medianamente sano y moverse un poco hace toda la diferencia. No eres un robot: el cuerpo y la mente necesitan recargar energía. Recuerda que el cansancio acumulado también impacta en tu rendimiento académico. - Atrévete a disfrutar la experiencia
Sí, la universidad es exigente, pero también está llena de momentos que recordarás toda la vida. Participa en grupos, haz voluntariados, prueba deportes, explora tus pasiones. Todo eso también forma parte de tu aprendizaje.

