Comete errores para llegar al éxito

Imagina que por un momento el más pequeño de tu familia decidiera que no va a caminar más porque se cayó la primera vez que lo intentó. O que tu banda favorita haya abandonado la música por algún error cometido en uno de sus conciertos. O que alguno de los inventores a lo largo de los años haya abandonado su proyecto con el primer prototipo. ¿Nuestra vida sería igual que ahora?

Actualmente nos hemos acostumbrado a ver el hecho de cometer errores como algo indeseable, algo que debemos evitar al máximo, sacrificando incluso las oportunidades de mejora o aprendizaje que esto nos ofrece. 

Sin embargo, cometer errores no es solamente parte de la naturaleza, es algo necesario para crecer y crear cosas nuevas. Con frecuencia evitamos los temas difíciles, buscamos que alguien más lo haga por nosotros o simplemente nos alejamos tanto como podemos de aquel reto que nos cuesta mucho trabajo diciendo cosas como “No sirvo para esto”, “Esta materia no me entra” o “No soy de números”. 

Todo esto que nos decimos surge de un concepto simple que aprendimos en nuestra infancia. Y es que nos enseñaron a ver el error como un fracaso y no como una de las mejores herramientas que hemos tenido como seres humanos para aprender y crecer en sociedad.

¿Por qué evitamos el error?

Desde que somos niños nos han educado para no equivocarnos. Cada vez que hacíamos alguna travesura o nos costaba trabajo hacer algo, recibíamos un castigo. Por otro lado, siempre premiaban y felicitaban a aquellos que lo hacían bien, que no cometían errores o que almenos cometían menos que los demás. Este sistema de castigo-recompensa, solo enfocado en el resultado y desestimando el valor del proceso nos ha dejado una enseñanza peligrosa y es que debemos evitar el error a toda costa, incluso si para evitarlo tenemos que hacernos a un lado.

¿Cuántas veces nos hemos rendido a hacer algún trabajo, actividad o hemos buscado alguien más que lo haga por nosotros? ¿En cuántas ocasiones nos hemos convencido de que no somos buenos para algo en particular, sólo porque no logramos la meta en los primeros intentos? Al hacerlo estamos perdiendo todo un abanico de oportunidades que nos llevan a superar nuestras limitaciones y disfrutar de cosas que no hemos experimentado nunca.

Evitar el error puede ser un mecanismo de defensa que aprendimos desde pequeños, pero hoy quiero decirte que cometer errores y aprender de ellos nos da una oportunidad de vencer cualquier reto que se nos presente en el camino. A continuación veremos algunas herramientas para ponerlo en práctica.

El error es el primer paso a la genialidad

Sin duda alguna tenemos grandes ejemplos históricos que han destacado el papel fundamental que tuvo la libertad de cometer errores en su éxito. Uno de los casos más emblemáticos es el de Thomas Edison, el inventor de la bombilla eléctrica. Según la historia se dice que probó más de mil combinaciones de materiales antes de encontrar el filamento que funcionó. Cuando le preguntaron cómo se sentía al haber fallado tantas veces, Edison respondió:

“No he fallado. Solo he encontrado mil formas que no funcionan.”

Este comentario deja ver algo claro, si observamos y aprendemos de cada error cometido, estos mismos nos acercarán más a la meta. El error es una fuente invaluable de experiencia que nos hace más fuertes para seguir adelante.

Y si bien este es el más nombrado en la cultura popular, también tenemos casos como el de Steve Jobs que fue despedido de su propia empresa. Incluso tenemos casos en los que el error fue un éxito rotundo en otro aspecto inesperado, tales como el adhesivo que lleva los papelitos de oficina o la penicilina. Ambos descubrimientos accidentales e inesperados tuvieron una utilidad que trasciende. Siendo el primero un éxito comercial y el segundo uno de los medicamentos más importantes de la humanidad.

Y así podríamos ver incontables casos, todo el que ha ganado en algún momento ha cometido errores, si te interesa el entorno empresarial y de emprendimiento podemos poner ejemplos como el de Rappi, quienes tuvieron que salir a la calle a regalar donuts para entender qué quería realmente el cliente, después de que la aplicación en la que habían trabajado los últimos 8 meses tan solo tuviera las descargas de su equipo de trabajo y sus familiares más cercanos.

También tenemos ejemplos en las grandes empresas, y este es el caso de Elon Musk con SpaceX. Llevábamos casi décadas con una exploración espacial estancada, y de un momento a otro llegó este empresario con mucho dinero y dispuesto a cometer los errores que fueran necesarios para crear la siguiente generación de cohetes. 

Gracias a sus múltiples fallos con cohetes que explotaron, o incluso no despegaron, logró refinar la fórmula para hacer un sistema que no solo llega al espacio, sino que también permite recuperar la mayor parte de la nave, reduciendo así los costos del viaje espacial a niveles que ningún proyecto espacial en el mundo había logrado.

Y ahora me podrás decir que todos estos casos son excepcionales, no aplicables a tu vida diaria y tienes razón, ahora viendo qué tan alto podemos llegar, podemos ver por dónde empezaremos nuestro camino con propuestas prácticas y aplicables a tus hobbies o estudios.

Vence tu miedo al error

Si bien puede ser difícil al inicio mostrar nuestras debilidades o trabajar en ellas, lo primero que podemos hacer es reconocer que cada uno de nosotros cuenta con ellas, no hay ser humano perfecto y en la mayoría de las ocasiones encontrarás personas con las cuales podrás aprender, crecer y compartir experiencias para mejorar cada día.

Algunos de los consejos clave para vencer el miedo a cometer errores son los siguientes:

  • Pregunta siempre que puedas: La pregunta es una herramienta muy poderosa para aprender de los errores de los demás, ahorrándonos tiempo para avanzar en nuestro camino. Esto no sólo prepara el camino para que sea más fácil para nosotros, sino que también nos permite tener un acercamiento humano con las personas que quizás vemos infalibles, y esto nos ayudará a reconocer en ellos no sólo virtudes, sino también esos errores que nos hacen a todos ser lo que somos.

 

  • Evalúa qué puedes ganar si cometes un error en específico: En muchas ocasiones solo nos centramos en las consecuencias negativas de cometer un error y no vemos todo lo que podemos conseguir si sale bien. 

En nuestra mente los errores se ven como auténticas catástrofes, pero en la mayoría de los casos el peor de los escenarios ni siquiera se compara con lo que podríamos ganar en aprendizaje… ¡e incluso si las cosas salen bien!

La próxima vez que estés dudando en si emprender un proyecto nuevo o no, piensa realmente en qué tan malo es el peor de los escenarios, verás que sin duda hay mucho más por ganar.

  • Normalizar el error al aprender: Los lugares donde puedes aprender son como mini laboratorios en donde puedes ponerte a prueba, confía en tus capacidades y practica constantemente, cada vez que te equivocas es una oportunidad para aprender a hacerlo mejor, y en menos de lo que piensas habrás dominado aquella materia que tanto trabajo te cuesta. ¡Puedes empezar justo ahora!

¡Manos a la obra!

Recuerda que al inicio puede ser difícil cometer errores sin remordimiento, preguntar sin sentir vergüenza o volver a empezar después de caernos, pero no dejes que este temor te impida avanzar. Muchas veces al intentarlo te darás cuenta que ni siquiera cometes los errores que temías y que incluso cuando los cometes no se comparan con la gravedad con la cual los imaginabas.

Lo más importante en esta etapa es ganar la seguridad en tí mismo, darte cuenta que incluso cuando fallas tienes la capacidad de aprender del error, corregir tu actuar y seguir adelante con el próximo reto.

Recuerda que para tener éxito no necesitas dejar de cometer errores, necesitas seguir intentando. ¡Aprovecha tu energía y sigue adelante!